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Reloj Extra Normal

Reloj Extra Normal - Main image
$120 $240 In stock

Category: Escritorio

El tiempo siempre se nos ha resistido. Lo hemos plasmado en relojes de sol, campanas de catedral, frecuencias atómicas... y aún así se nos escapa. El Reloj Extra Normal lo reconoce en silencio, con un diseño que hace visible esa cualidad esquiva.

Una extensión del Reloj de Pulsera Extra Normal —un icono del diseño de los 80— que lleva adelante la misma tesis: que un reloj puede ser perfectamente legible y, a la vez, filosóficamente honesto sobre lo que mide. El diseñador afincado en Tokio Ross McBride concibió una manecilla de las horas que es en realidad un disco, cuya forma recortada deja ver la esfera numerada que gira debajo. Los números aparecen y desaparecen. Siempre sabes exactamente qué hora es. Y también se te recuerda, con sutileza, que nunca la posees del todo.

Y a pesar de su ingenio conceptual, es notablemente fácil de leer. Desde el otro lado de la habitación, de un vistazo: la hora se ve al instante. El mecanismo es el misterio; la esfera, no.

Una de las piezas de medición del tiempo más cuidadas del diseño contemporáneo. Mínima sin ser fría. Ingeniosa sin alardear.

Se monta en la pared con el herraje incluido, o se coloca sobre un escritorio o superficie plana usando el soporte incluido. Movimiento silencioso. De Lemnos, un relojero japonés en activo desde 1947 y galardonado con el Good Design Award.

Parte de nuestra colección de Relojes y Minimalismo Japonés.

Customer Reviews (4.8 / 5 · 19 reviews)

Joshua N. ★★★★★

The way it just sits there, unbothered, is oddly calming—the dial doesn’t even tick, just a soft sweep. I’ve stopped checking my phone for the time and actually glance at my desk now.

Jason E. ★★★★★

It’s been three weeks and I still catch myself glancing at it just to watch the second hand drift instead of ticking—there’s something oddly calming about that. The face is so understated it blends into my desk, but the way it handles time slipping by makes it feel deliberate, not chaotic. Exactly t

Brian V. ★★★★★

I was skeptical about a clock that markets itself as "extra normal," but the desk presence is genuinely calming — the minimal face doesn't scream for attention, and the silent sweep hand means I can finally work past midnight without that ticking drilling into my skull. It's become the first thing I